Y solo tengo una palabra: gracias.
Estaba viendo un link que me enviaron de los peores trabajos en Estados Unidos. Bueno, y muchos de ellos tenían que ver con trabajos manuales. Algunos expuestos a accidentes aparatosos y a la posibilidad de morir en un instante.
Pues cuando estaba viendo a estos gringos colgados trabajando por reparar un techo, pensé en nuestra valiente gente salvadoreña que ha superado el límite de lo que significa trabajar. Salgo a la calle y veo a las personas pasar al nivel de "echar riata". Para los que me miren mal por escribir esto, les diré que riata era un látigo que se usaba para hacer trabajar más a los esclavos (al menos eso me contaron).
El señor del bus, si, si, que tanto odiamos, aguanta horas y horas de una fastidiosa tarea topada de eventualidades y de grandes riesgos (hasta la muerte por los delincuentes), la señora de la fruta en la esquina, la señorita asistente de la maestra que cuida a 40 o más niños de 8 u 9 años, el obrero de la construcción pobremente equipado "trepado" en un improvisado andamio, el joven que anda con esa caja de café en la espalda, el viejito de las paletas que a sus 70 o más tiene que empujar ese carretón todo el día. Hombre, podría seguir, podría seguir hasta tener una larga lista de gente que se esfuerza por ganar lo mínimo necesario para sobrevivir.
Esto me hace reflexionar bastante. Muchos de ellos no pudieron optar por educación superior, y no tuvieron jamás personas que les alentaron a desarrollar lo mejor de sí. Fue a fuerza de puro instinto de supervivencia que tuvieron que ir a enfrentarse con la vida.
Así que nosotros que hoy tenemos más oportunidades abiertas, no debemos ser ingratos. Ingratos es una calificación dura para aquellos que disfrutando de algunas facilidades no damos gracias. Gracias a quienes han colaborado, a quienes lo hicieron dificil. Cuando soy agradecido en verdad, es cuando entiendo el valor de lo que poseo y que se me ha dado, cuando soy en verdad agradecido es cuando honro a aquellos que me prestan un servicio que he dado por supuesto: el vigilante, la sra de las tortillas, el policia que organiza el tráfico, etc.
Amigos en pocas palabras: seamos valientes y aprovechemos lo que tenemos. Seamos compasivos y comportamos en la medida de lo posible. Todos podemos vivir mejor, si así lo decidimos. Hoy he decidido dar gracias. Muchas gracias.
